
El MinComercio expidió el Decreto 1294 de 2025, mediante el cual fija un arancel del 10% para la importación de buses eléctricos, una medida que busca impulsar la electromovilidad y fortalecer la producción nacional. El decreto fue publicado el 5 de diciembre de 2025 y, conforme a lo establecido en la Ley 1609 de 2013, los decretos que modifican aranceles entran en vigencia entre 15 y 90 días después de su publicación en el Diario Oficial. Esto significa que la norma comenzará a regir entre el 20 de diciembre de 2025 y los primeros días de marzo de 2026, dependiendo de la fecha exacta de publicación oficial.
Esta decisión se sustenta en el hecho de que Colombia es actualmente el único país de América del Sur que ensambla buses eléctricos con ingeniería nacional, incluyendo un alto componente de autopartes producidas en el país. El Ministerio informó que existe una capacidad instalada para producir alrededor de 1.500 unidades al año, con potencial de crecimiento en la medida en que aumente la demanda y la inversión.
El objetivo de MinComercio con este régimen arancelario preferencial es incentivar la transición hacia tecnologías limpias, fortalecer los encadenamientos productivos nacionales, reducir la dependencia de combustibles fósiles, generar empleo calificado y posicionar a Colombia como referente latinoamericano en infraestructura y fabricación de vehículos eléctricos. La medida también se conecta con los propósitos de sostenibilidad y reindustrialización impulsados por el Gobierno Nacional.
Para el sector del transporte especial, la entrada en vigor de este decreto representa una oportunidad estratégica. Con el arancel del 10% se reducen las barreras económicas para la importación de buses eléctricos, lo que abre la puerta a renovar flotas con vehículos que ofrecen menores costos operativos en comparación con los motores tradicionales. Esto se traduce en una disminución de gastos asociados a combustible y mantenimiento, así como en una ventaja competitiva para las empresas que presten servicios más sostenibles, eficientes y ambientalmente responsables.
La disponibilidad local de producción e integración de autopartes también beneficia a las empresas de transporte especial, pues facilita el acceso a repuestos, soporte técnico nacional y procesos de mantenimiento más ágiles y menos costosos. Aunque la transición hacia tecnologías eléctricas requiere planeación e inversión en infraestructura de carga, la reducción del arancel crea un escenario favorable para que las compañías evalúen la viabilidad de incorporar buses eléctricos como parte de su flota.
En síntesis, el Decreto 1294 de 2025 marca un hito para el transporte de pasajeros en Colombia. Su impacto para el Transporte Especial será progresivo, pero positivo: la adopción de vehículos eléctricos permitirá prestar servicios más competitivos, sostenibles y acordes con las exigencias tecnológicas actuales, mientras se contribuye al fortalecimiento de la industria nacional y a la transición energética del país.